Los Inmigrantes – Os Imigrantes

Para Fernando Barrios.

I

¡Pobres desheredados…!
La fortuna
nunca meció la miserable cuna
donde arrullasteis vuestros sueños de oro
y siempre vuestras frentes macilentas
azotaron las ansias, las tormentas
de aquella sed de conquistar tesoros.

Marcharéis al azar de los destinos
por los ignotos, trágicos caminos
que os señala la traidora suerte…
¿ Quién sabe se al partir, aventureros,
habéis clavado del dolor aceros
y habéis sentido un estertor de muerte?

Silenciosos iréis en los vapores.
¿Qué tierras regarán vuestros sudores?
¿verán vuestras pupilas, qué paisajes?

Al dejar el terruño y los parientes
¿no habéis sentido acaso en vuestras frentes
el vértigo fugaz de los mirajes?

Al imponeros voluntario exilio
¿no dejaréis atrás algún idilio
y una mujer que por vosotros gima?
¿No dejaréis una querida hermana
y una madre infeliz, ya triste anciana,
que en el amor del hijo se sublima?…

Marcharéis al azar, aventureros,
por los ignotos, tristes derroteros
que os señala la traidora suerte…
Dejaréis los parientes y el terruño…
Contra la suerte lanzaréis el puño…
que ante la vida cada cual es fuerte!…

II

… Y llegaréis…
Quizás ningún hermano
vendrá a estrecharos vuestra tosca mano
y displicente os mirará algún necio;
encontraréis quizá la torpe risa,
nadie en los labios tendrá una sonrisa
y sentiréis la afrenta del desprecio.

Y sentiréis recónditos agravios,
y morderéis vuestros ardientes labios.
y os sentireis nostágicos y fieros;
en vuestro amor os sentiréis heridos
y al ver que ante la suerte estáis vencidos
morirá vuestra fe de aventureros.

Si placer, sin amor, sin fe, sin nada,
empezaréis la anónima jornada,
la trágica jornada de la vida;
nostálgicos, cobardes y siniestros
oréis buscando látigos, cabestros,
para ganar la sopa apetecida.

Y muy tristes serán vuestros destinos:
tal vez unos seréis los campesinos
que con sudor que brota de las frentes
y golpes de los fúlgidos arados:
iréis fructificando los sembrados,
iréis fructificando las simientes.

Y esclavos del rudo inquilinaje
absorberéis el amargo brevaje
del dolor de sufrir el torpo grito,
insulto del patrón que roba y veja,
y será la protesta alguna queja
que simule de dolor de lo infinito.

Otros iréis a ser rudos mineros;
sangrarán vuestros músculos de aceros
al desgarrar las vírgenes montañas;
…y estallará la roja dinamita:
y la tierra será madre que grita
al sentir que le rompen sus entrañas…

Otros iréis tal vez a los talleres
y seréis como bestias de alquileres
que sufriréis azotes de verdugo;
serán vuestros semblantes amarillos
y tendréis que ganar con los martillos
y con la sangre el mísero mendrugo…

III

…Y entonces sentiréis, aventureros,
el dolor de vivir de los obreros,
y ante el dolor encogeréis los hombros,
entonces sentiréis en vuestras venas
un músculo que rompe las cadenas
y un ímpetu que engendra los asombros.

Y entonces la musa que me inspira
hará brotar un canto de mi lira,
un cántico de líricos enconos;
entonces marcharemos los hermanos
a derrocar a todos los tiranos
y a hacer caer los legendarios tronos.

Entonces sentiréis que cada nervio
se crispa, y en ademán soberbio,
haréis brotar del hierro los fulgores
y al ver a la canalla explotadora
yo sé que soñaréis con una aurora
en que no haya ni esclavos ni señores.

Entonces aletazos de epopeya
arrastrarán a la casta plebeya
y se alzará un salmo formidable;
y entonces al crujir de los cuchillos
de los ilotas surgirán caudillos
y un héroe de cada miserable…

Tradução: Thaís Durand

Os Imigrantes

I

Pobres deserdados!
A fortuna
Nunca balançou o berço miserável
De onde ninastes vossos sonhos de ouro
e sempre vossas caras macilentas
golpearam as ânsias, as tormentas
daquela sede de conquistar tesouros.

Marcheis ao azar dos destinos
Pelos desconhecidos, trágicos caminhos
Que os marca a traidora sorte…
Quem sabe se ao partir,aventureiros,
haveis pregado de dor aços e haveis sentido um arquejo de morte?

Silenciosos, ireis aos vapores.
Que terras regarão vossos suores?
Verão vossas pupilas,que paisagens?

Ao deixar a terra e os parentes,
Não haveis sentido ao acaso em vossas caras
a vertigem fugaz das miragens?

Por imporem voluntário exílio
Não deixareis para atrás algum sonho
e uma mulher que por vocês gema?
Não deixareis uma querida irmã,
e uma mãe infeliz, já triste idosa,
que no amor do filho se engrandece?

Marchareis ao azar, aventureiros,
pelos desconhecidos, tristes caminhos,
que os marca a traidora sorte…
Deixareis os parentes e a terra…
Contra a sorte lançareis o punho…
Que ante a vida cada qual é forte!

II

…E chegareis…
Quiçás nenhum irmão
Virá cumprimentar vossa tosca mão
e desagradamente os olhará como ignorante;
Encontrareis quiçás a risada tosca,
Ninguém nos lábios terá um sorriso,
E sentireis a afronta do desprezo.

E sentireis menosprezos escondidos,
e mordereis vossos ardentes lábios.
e os sentireis nostálgicos e ferozes;
Em vosso amor os sentireis feridos,
E ao ver que ante a sorte estais vencidos,
Morrerá vossa fé de aventureiros.

Sem prazer, sem amor, sem fé, sem nada,
Começareis a anônima jornada,
a trágica jornada da vida;
nostálgicos, covardes e sinistros,
Oreis buscando chicotes, cabrestos,
para ganhar a sopa desejada.

E muito tristes serão vossos destinos:
talvez alguns serão os camponeses,
que com suor que brota das caras,
e golpes dos fúlgidos arados:
ireis frutificando os arados,
ireis frutificando as sementes.

E escravos do rude inquilino,
absorvereis a amarga bebida,
da dor de sofrer o torpo grito,
do patrão que roba e maltrata,
e será o protesto alguma queixa,
que simule a dor do infinito.

Outros ireis ser rudes mineiros,
sangrarão vossos músculos de aço,
ao separar as virgens montanhas;
…e rugirá a vermelha dinamite:
e a terra será mãe que grita
ao sentir que rompem suas entranhas.

Outros ireis talvez as oficinas,
E sereis como bestas de aluguel,
Que sofreis chicotadas de carrasco,
serão vossos semblantes amarelos,
e tereis que ganhar com os martelos,
e com o sangue a mísera esmola…

III

…E então sentireis, aventureiros,
a dor de viver dos trabalhadores,
e ante a dor encolhereis os ombros,
então sentireis em vossas veias
um músculo que rompe as cadeias
e um impulso que forma os assombros.

E então a musa que me inspira,
fará brotar um canto de minha poesia,
um cântico de líricos ecos,
então marcharemos os irmãos
a derrubar todos os tiranos
e fazer cair os lendários tronos.

Então sentireis que cada nervo
se contrai, e em magnífico movimento,
fareis brotar do ferro os brilhos,
e ao ver a gentalha explodindo,
eu sei que sonhareis com uma aurora,
em que não há escravos nem senhores.

Então golpes de epopéia
arrastarão a casta pebléia
e se elevará um salmo formidável,
e então ao ranger das facas,
dos hilotas surgirão caudilhos,
e um herói de cada miserável.